29/10/08

Como el tablero de ajedrez vacío...



COMO EL TABLERO DE AJEDREZ VACÍO,
FRENTE A UN ESPEJO EN JAQUE.

Acto I
Patologías.

Primer síntoma: no le resultaba extraño que siendo un vendedor de pases para conciertos vistiera siempre de negro.
(Ella sabía que las figuras normalmente representan una condición interior)
Como el saco le cubría parte de la camisa, la ausencia de contraste evidenciaba también la ausencia de matices.
(Eso la estremecía, pues sólo de esa manera quedaría jamás en evidencia)

Segundo síntoma: él como ella, eran seres sin familia.
(Entonces sin pasado, sin reflexiones que atender, pero principalmente sin arrepentimientos).
Frente a ella, un ser de montañas adentro, era algo así como pertenecer al mismo paisaje de una inexplorada ladera.
(No existe en el concepto "oportuno" algo más remoto que lo "causal)
Preguntarle qué conciertos tenía en cartera, hubiera quebrado el mayor de los silencios.
(Delatar, es desnudar los huesos volpeados, es hacer insignificante cualquier piel)
Quizás debía optar por quebrarse con una mueca. ¿ Pero cuál ?

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