27/10/08

Solo soy un cabezón



Lo pensé bien. Medité sobre ello todo el día.
Acaso "las mil máscaras" sólo sean un ejercicio vital.
Una manera "vital" de confundir el centro de cada cuestión, con sus bordes, y a su vez, lo periférico con lo medular.
Acaso sea la práctica de una contradicción.
Algo así como entender sin comprensión,
mirar al mundo sin gravedad
e intuir que "mundo" es otro invento de la razón.

1 comentario:

Juan dijo...

Muy bueno, Fede; algo así como un sentir sin nombre de nosotros, los argentinos...
Sigo navegando en tu blog...
Te felicito,
Juan