10/11/08

por esos ojos tristes



Tenías que verla. Extasiada y muda, salida de sí y a la vez, ahogada de ignomínia.
Le impactó menos que supieran su nombre a que le tradujeran las palabras con las que se juzgaba a oscuras.
Se vió desnuda, expuesta.
En esas condiciones, silencio es: una corta frazada que al estirarla, deja al aire nuestros pies.

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