8/12/08


Avanzó. Siempre lo hacía. Torcía el torso hacia adelante, para equilibrar su propia resistencia -algo así como sortear el reto paterno, ocultar la demora en un nuevo corte de pelo o no llegar primera a un festejo-.
Pero ningún amanecer es indiscreto. No se detiene al sol corriendo hacia el oriente.

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