18/2/09

ven

La vista parece recorrer la superficie de un cuadro, sorteando ya la distancia entre ella y la obra. Omite reparar en el marco y nada advierte en torno a cada vértice. No se interroga por la lejanía.

La vista detecta el centro. Hace su observación en el círculo invisible dentro del que convergen las diagonales. -Allí está la esencia, se dice.





No hay comentarios: