20/3/09

dos cosas


Finalmente, solo son dos las cosas que por mi pasan.

El tiempo transforma en imágenes hasta las más complejas vivencias; las sensaciones pasadas son sólo un recurso de aquello que ya no es.

Unidad e infinitud, margen y distancia, acento y silencio son necesariamente matices en una misma palestra.

Por ello escribir desde el sentimiento es para mi como desangrar el pensamiento. Poco conozco, poco es lo que siento. Sin lágrimas pero sin estigmas, la razón del instinto o al revés.

Avanzar es un símbolo: el sueño de aquello que aún no he soñado. Terminar lo que se comienza, buscar lo que no se encuentra.

La ausencia de temor agrega poco a una frialdad que, en si misma, también es ausencia. Sin embargo siempre hay enigmas para resolver, tramos que recorrer aunque ello no sea más que un orgasmo lúdico, egoismo en definitiva.


Dos son las cosas que por mi pasan y no tengo memoria de una ni entiendo a la otra.

La primera es el nacimiento y la segunda es la muerte

No hay comentarios: