9/3/09

ondulaciones

Para recordarla, plegaba un cartón varias veces sobre si mismo, y por cada doblez, revivía el ruido de las olas revolviendo la espuma, o sus manos lanzadas al aire para retener la carcajada o el próximo gemido.
Imitaba las rayas de esa blusa y en cada renglón en los que posó su vista, volvió a tenerla, para morir entre sus brazos y súbitamente revivir en una nueva ondulación.

2 comentarios:

LA GORDA dijo...

No me es facil comentar algo luego de semejante post, no seria respetuoso, sería algo así como...
cagar en casa ajena y limpiarse con la toalla.

vfedor dijo...

También podés verlo así: no es necesario un comentario, sino, concederte otra ondulación.