23/7/09



Te inventé.
Y reconstruyendo cada sentido observé,
que mi curiosidad hubiera bastado
para descubrirte.

10 comentarios:

Isabel Estercita Lew dijo...

Sin tu curiosidad no hubieras podido inventarla.
Estercita

Mista Vilteka dijo...

A menos, claro, que también hubiese inventado su curiosidad. Y se habría invetado a sí mismo. Y al Otro.

Estela dijo...

Vengo a darte las gracias por pasar por mi blog...me gusta tu entrada cuando nos inventamos a la gente quiza sea cuando mas nos gusta pues las hacemos a nuestra imagen y semejanza...¿no crees?..


Un abrazo!!!

Magah dijo...

Inventar?... si ya estaba inventado.

Descubrir. Es lo que hay, querer como viene.

MAGAH

Lena dijo...

La necesidad de crear concentra la mirada.

(Te)He leido.

Me gusta mucho lo que hay acá, Thomas.

Nos seguimos leyendo.

(Gracias...)

Un beso, dos ojos.

Lena dijo...

(Te llamé Thomas....es Vfedor...disculpa...)

LA GORDA dijo...

¡A colonizar!
(no canonizar)

Felipe Postigo dijo...

Es infinitamente mejor inventar que descubrir. No hay comparación. Claro que lo ideal sería poder reinventar lo descubierto. ¡En fin! Toda una historia.
Saludos

fgiucich dijo...

Con una simple pincelada del alma se puede dibujar un amor. Abrazos.

María dijo...

Lo inventado, lo descubierto... cuál es la diferencia?