
La imaginaba distinta. Envuelta en ese halo brumoso que torna imprecisos los contornos. La imaginaba viéndose vulgar ante cada maniquí, sin gusto ante cada fragancia hindú, llena de símbolos por develar a la tercera copa.
Pero fue la mujer de cada libro que leyó, el soleado entre dos vecinas conversando entre balcones, un cordel, siempre con principio y fin.
3 consideraciones al paso:
Una lástima, me ha pasado.
wtf. we are back
se llama "enamorarse"
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