4/4/15

Amor a mares


No hay amor por virtud.
Quizás sea el soslayo de una mirada dormida,
el amanecer que nos rindió ante el calostro,
la infatigable levedad con que emitimos juicios
en esta abúlica modernidad.

O la sonrisa cómplice
de posar ante el enigma,
de echar a la muerte con luz,
de fingir altanería ante el vacío.